El éxito como profesor se convierte en algo que es posible objetivar,
enseñar y aprender, mucho más allá de los brumosos barcos fantasmas de la
vocación y de los rasgos de personalidad innatos, que según las viejas leyendas
eran el vehículo imprescindible para ser un buen profesor. (Esteve, José. M)
La formación técnica es
indispensable para la labor del maestro, son necesarios unos conocimientos
básicos de psicología, de didáctica y de muchas más materias relacionadas con
el desarrollo del niño. Todo esto esta muy claro; por eso el maestro tiene una
formación universitaria concreta, por eso el nuevo plan de estudio ha aumentado
el número de horas de formación y por eso las materias están enfocadas a
desarrollar esta técnica. Lo que no está tan claro y lo que todo el mundo pone
en duda son las habilidades personales del maestro. La paciencia y la esperanza
son dos virtudes muy necesarias y no todo el mundo vale para ser profesor.
La formación técnica es
necesaria, sí, pero la vocación, la paciencia, las habilidades humanas son
imprescindibles, son indispensables.
Es más, pensemos en un o una
profesora de nuestra infancia que nos marcó, de la que nos acordamos
gratamente. De esa persona, ¿nos acordamos de la técnica que utilizaba o del
cariño y cercanía con la que trasmitía sus conocimientos? Personalmente, más
bien de lo segundo.
Un saludo :)
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