lunes, 6 de febrero de 2012

“La docencia: competencias, valores y emociones”


El éxito como profesor se convierte en algo que es posible objetivar, enseñar y aprender, mucho más allá de los brumosos barcos fantasmas de la vocación y de los rasgos de personalidad innatos, que según las viejas leyendas eran el vehículo imprescindible para ser un buen profesor. (Esteve, José. M)

La formación técnica es indispensable para la labor del maestro, son necesarios unos conocimientos básicos de psicología, de didáctica y de muchas más materias relacionadas con el desarrollo del niño. Todo esto esta muy claro; por eso el maestro tiene una formación universitaria concreta, por eso el nuevo plan de estudio ha aumentado el número de horas de formación y por eso las materias están enfocadas a desarrollar esta técnica. Lo que no está tan claro y lo que todo el mundo pone en duda son las habilidades personales del maestro. La paciencia y la esperanza son dos virtudes muy necesarias y no todo el mundo vale para ser profesor.

La formación técnica es necesaria, sí, pero la vocación, la paciencia, las habilidades humanas son imprescindibles, son indispensables.

Es más, pensemos en un o una profesora de nuestra infancia que nos marcó, de la que nos acordamos gratamente. De esa persona, ¿nos acordamos de la técnica que utilizaba o del cariño y cercanía con la que trasmitía sus conocimientos? Personalmente, más bien de lo segundo.

Un saludo :)

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